Entrevista con Augusto Mora, ilustrador e historietista mexicano

En la FIL Guadalajara 2019, conocimos al escritor Augusto Mora, quien participó como expositor en el Salón del Cómic + Narrativa Gráfica.  Nos entusiasmó encontrarlo porque ya hemos leído algunos de sus libros; además, muchos de nuestros lectores están interesados en la creación de historietas, pero no siempre saben cómo dar a conocer su trabajo. Tuvimos la oportunidad de conversar con este creador, y durante la charla nos contó sobre sus inicios, los libros más representativos y consejos para las nuevas generaciones. ¡Muchas gracias, Augusto!

Aquí nuestra entrevista con fotos de Ilse A. Morales

¿Cuántos años tienes y a qué edad publicaste tus primeros trabajos?

Tengo 34 años, y empiezo a contar mi carrera a partir de que publiqué mi primer cómic, fue en el periódico Milenio a los 17 años. Tuve la fortuna o tal vez infortunio de publicar muy joven. Muchos autores dicen que prefieren empezar más grandes porque así ya tendrán más experiencia, de esta manera sus publicaciones serán algo más elaborado.  Creo que el hecho de publicar mis primeras historietas en periódicos o revistas me ayudó mucho a aprender.

¿Cómo le hiciste para publicar en Mileno a esa edad?

Buscando. Un apoyo importante en ese sentido fue un grupo de autores, quienes todavía siguen vigentes. En ese entonces su colectivo se llamaba “El Taller del Perro”, integrado por José Quintero, Edgar Clement, Ricardo Peláez y Erik Proaño. Me acerqué a ellos como a los 16 o 17 años para preguntarles cómo podía dedicarme al mundo de los cómics. Vieron mi trabajo y consideraron que tenía calidad para publicar. Me pasaron el contacto de Fernando Rivera Calderón, quien entonces era editor del área de historietistas en el periódico; le gustó mi trabajo y desde entonces no he dejado de publicar en revistas, periódicos, libros y autoediciones.

¿Te dieron los datos del editor y tú le mostraste tu trabajo directamente?

Sí, le llamé por teléfono para hacer una cita. En ese entonces todo me parecía increíble, estaba nervioso, emocionado y como que no me la creía. Y ya cuando le presenté unas propuestas de historieta me dijo: “Ah, pues están muy padres, las vamos a publicar”. Ya te imaginarás, a esa edad, qué emoción es ver tu trabajo publicado en un diario nacional.

Existe gente con mucha inseguridad y temor para mostrar su trabajo. Tú no tuviste problemas con ello…

Sí, yo siempre les digo a los jóvenes que se me acercan que se avienten, que crean en su trabajo, pero también deben tomar en cuenta que muchas puertas se pueden cerrar. Puede ser que toques 100 puertas para que se abran diez o una. Siempre les digo que nunca se rindan, que sean perseverantes y, si alguien les dice que su trabajo no funciona, que no se queden con una sola opinión, sino que busquen otras opciones, otras oportunidades y salidas, porque siempre las hay. Yo puedo considerarme afortunado porque sí toqué muchas puertas y varias de ellas se me cerraron, pero también se me abrieron otras ventanas. Actualmente, por ejemplo, cuando me preguntan sobre algunos concursos de novela gráfica que he ganado, me dicen: “Ay, es que has ganado esto y esto y esto”, y yo les digo que sí, pero también me han rechazado y he perdido otros, pero que esos no se ven, sólo se ven los logros.

¿Actualmente vives de la publicación de tus libros o realizas alguna otra actividad?

Prácticamente me dedico a hacer historieta y a la publicación de mis libros. Algunos los tengo bajo mi propio sello editorial y los distribuyo en ferias de libro, festivales y tiendas de cómics. Otros los tengo con editoriales como La Cifra o Resistencia, ahí recibo regalías, pero también trabajo para algunas publicaciones. Soy colaborador de El Chamuco, una revista de sátira política, y en algunas ocasiones me solicitan ilustraciones por encargo para portadas de libros o cómics. Voy repartiendo mi trabajo entre todas estas actividades. Yo creo que, sobre todo en la actualidad, es un poco complicado vivir solamente de tus libros y de regalías, hay que colaborar en revistas, publicaciones e inclusive en redes sociales. En ese aspecto me considero afortunado, porque ya tengo un número considerable de clientes que me tienen en su agenda y cuando necesitan algún trabajo me hablan.

¿Nos puedes hablar de los títulos que ofreces en la FIL?

Aquí está la mayoría de los títulos que he publicado, aunque algunos de mis libros están agotados. Comencemos desde los más antiguos:

Tiempos Muertos, el cual es una recopilación de historietas cortas que publiqué más o menos desde el 2004 hasta el 2012, bajo el sello de la editorial Resistencia. Son diferentes géneros, algunos cuentos son de zombis o de ciencia ficción, hay uno que retoma la mitología griega.

El Maizo: La Maldición del Vástago. El personaje principal de este libro está basado en la mitología mexicana contemporánea, específicamente en una danza tradicional del estado de Guerrero que se llama “Los Tlacoloreros”. Este trabajo es todo un universo fantástico basado en dicha tradición. Es un libro de aventuras, épico porque narra la vida de un personaje que tiene que salvar a su pueblo de una sequía.

Último Chance. Yo digo que es uno de mis libros más oscuros porque narra la vida de un peleador callejero que se gana la vida de manera clandestina; por una cuestión de salud hace un pacto con la Santa Muerte y tiene que tomar su lugar para hacer su trabajo, entonces se convierte en un sicario. Toda la historia sucede en el norte de México, también trata de exponer la situación que vive el país en torno al narcotráfico y la inseguridad, no sólo en el norte del país, pero a través de la ficción.

Encuentro en la Tormenta es un libro enfocado en un público más joven. Es la historia de un personaje llamado Patricio, un niño de 13 años que debe resolver un misterio en la Selva de los Tuxtlas. Este libro está inspirado en el son jarocho, en la cultura veracruzana, así como en la mitología Olmeca y Popoluca. En el libro aparecen chaneques, brujas y unos personajes llamados “los Hombres Rayo”, que son una especie de hechiceros. La idea principal de este libro es hablar sobre la recuperación de las raíces, porque el personaje es un chico que tiene sus raíces en México, pero él nació en Estados Unidos, entonces tiene que regresar para recuperarlas, junto con su origen y su herencia.

Québec. Esta es la novedad que presento aquí en la FIL. Como su nombre lo dice, es un diario de viaje. Yo hice una residencia artística en Québec, la cual consistió en trabajar un proyecto de novela gráfica en esta ciudad de Canadá, pero a la par yo llevaba una libreta de sketches, porque uno como dibujante siempre lleva una libreta en la que está haciendo dibujos y pintando cosas que le llaman la atención. A partir de este cuaderno de viaje pude hacer el libro porque recopila lugares que visité y anécdotas, no sólo personales, sino que también habla un poco sobre la ciudad de Québec o “La Nueva Francia”, como se le conocía antes, porque es uno de los lugares colonizados por los franceses y su cultura está muy presente en esta parte de América. Hablo de la ciudad, desde su fundación, de la parte gastronómica, lugares de interés, e incluso de cómo está constituida la política de la región y algunos aspectos sociales de actualidad. Tiene un poco de toda mi experiencia, de los tres meses que estuve allá.

Esos son todos los libros que traigo, pero tengo otros títulos, como Grito de Victoria, que habla sobre movimientos estudiantiles en México, en particular de dos momentos importantes: uno es el 10 de junio de 1971, cuando hubo una marcha reprimida por el gobierno, y el segundo es del 1° de diciembre del 2012, hecho que también tuvo represión por parte de la policía.

Durante esta plática, Augusto nos comentó que es originario de la CDMX y actualmente reside en el Estado de México. Cuenta con estudios de Diseño Gráfico, pero en su labor también ha sido fundamental ser lector y cursar todo tipo de talleres, como: guionismo, creación literaria, periodismo, entre otros. Si deseas conocer más sobre este autor, busca su página:

http://muertequerida.com/augustomora_ilustrador/